
Ismael Rescalvo sabe que Alajuelense llega a uno de sus partidos más importantes del semestre.
La derrota ante San Carlos aumentó los cuestionamientos sobre el rendimiento del equipo y también elevó la presión sobre el técnico español, pero Rescalvo pidió dejar todo eso de lado antes de afrontar el decisivo compromiso internacional.
Su petición fue directa.
“Déjennos competir, déjennos jugar mañana, no hablemos de algo que no ha pasado y sobre todo de lo negativo, que siempre estamos buscando ver el lado negativo de las cosas. Es fútbol”, manifestó el estratega.
Rescalvo reconoció que es consciente de las críticas, pero aseguró que mantiene una mentalidad positiva antes del duelo contra Plaza Amador.
“Soy una persona con muchos defectos, pero tengo una virtud que es ser positivo y optimista, hasta que no suceden las cosas no puedo hablar”, señaló.
El técnico español sabe que la Liga no tiene margen de error.
Los rojinegros son terceros del grupo con seis puntos, los mismos que Plaza Amador, mientras que Luis Ángel Firpo lidera la clasificación. Por eso, una victoria resulta fundamental para que Alajuelense pueda avanzar a los cuartos de final.
“Tenemos que ganar mañana y dedicarles la victoria”, afirmó Rescalvo, consciente de que un triunfo podría cambiar el ambiente alrededor del equipo.
Rescalvo confía en recuperar la mejor versión
El entrenador también destacó la importancia de enfrentar a un rival de peso en una competencia en la que Alajuelense defiende su condición de tricampeón.
“Enfrentamos mañana un gran rival, buscaremos recuperar el nivel nuestro juego, y no tengo ninguna duda que si estamos al nivel que hemos mostrado desde que empezó el torneo tendremos altos chances de ganar”, explicó.
La presión estará sobre Alajuelense desde el primer minuto.
El equipo necesita responder en la cancha después de los últimos cuestionamientos y, sobre todo, conseguir el resultado que le permita mantenerse con vida en la Copa Centroamericana.
Rescalvo ya dejó clara su postura: ahora quiere que hablen los futbolistas y que la respuesta llegue sobre el terreno de juego.