
Hay regresos que parecen imposibles hasta que ocurren.
Giancarlo González volvió a vestir la camiseta de Liga Deportiva Alajuelense y lo hizo en una noche especial en el Estadio Alejandro Morera Soto.
El defensor no solo debutó oficialmente en esta nueva etapa con el club de sus amores, sino que además recibió la responsabilidad de portar la banda de capitán durante el triunfo 3-1 ante Marathón.
Para ‘Pipo’, regresar a la institución que marcó sus primeros pasos en el fútbol fue algo que durante mucho tiempo ni siquiera imaginó.
“Yo nunca me imaginé que iba a regresar, más bien son cosas como que ya uno pensaba que no iban a pasar. Yo soy realista y ese era mi pensamiento, pero al final la vida nunca te termina de sorprender y siento que es como un premio a algo que he hecho bueno”.
“regresar a casa”
Uno de los momentos más especiales para González ocurrió antes y durante el partido, cuando volvió a sentir de cerca el respaldo de la afición rojinegra.
El defensor recordó que su historia con Alajuelense comenzó desde las divisiones menores y que también fue en este club donde debutó como futbolista profesional.
Por eso, el recibimiento tuvo un significado particular.
“Importante para mí el regreso a casa, el recibimiento de la afición liguista, corear mi nombre y esas cosas. 100% de agradecimiento porque me hice acá en liga menor, debuté acá y siempre estuve muy agradecido con la Liga”.
González reconoció que en algún momento tuvo que tomar otro camino, pero ahora prefiere concentrarse en el presente.
“Por cosas del destino tuve que dar un paso al costado en un tiempo, pero el pasado es pasado y hoy me toca regresar”.
Y su regreso llegó acompañado de una responsabilidad inesperada.
Celso le entregó la banda
González también habló sobre el gesto de Celso Borges, quien le permitió portar el brazalete de capitán.
Para Pipo fue un detalle que agradeció, aunque aprovechó para enviar un mensaje sobre el liderazgo que necesita Alajuelense.
“Agradecerle a Celso el gesto de que me dejara portar la banda, también un compromiso y una responsabilidad”.
Pero para el defensor, en un club como Alajuelense no debe existir un único líder.
Su mirada también está puesta en los futbolistas jóvenes que vienen detrás.
“Como acá en la Liga que es un equipo grande no se ocupa solo de un capitán, acá vemos varios”.
González considera que los jugadores de las divisiones menores deben comenzar a asumir responsabilidades dentro del camerino y aprovechar cada oportunidad que tengan con el primer equipo.
“Ocupamos también que los jóvenes vayan asumiendo ese liderazgo que yo sé que lo tienen en liga menor y que vayan asomándose ahí en el camerino, sumando minutos, aportando también palabras, hablando, contagiando positivamente a los compañeros porque esto le va a quedar a ellos”.
La primera noche de Pipo en su regreso a Alajuelense ya dejó varias imágenes: el reencuentro con la afición, el regreso al Morera Soto, el brazalete entregado por Celso Borges y una victoria que permitió a los manudos avanzar en la Copa Centroamericana.
Ahora comienza una nueva etapa para González, quien regresó a casa con una responsabilidad que va más allá de defender: ser parte del liderazgo de un vestuario que también busca preparar a los que vienen detrás.