
El técnico que dejó el club el pasado 1° de mayo vuelve al banquillo rojinegro con una misión inmediata: tomar las riendas de un equipo que quedó golpeado tras el paso del español Ismael Rescalvo.
Óscar Ramírez está de regreso.
El Macho vuelve a Alajuelense apenas cuatro meses después de su salida y lo hace en un escenario muy diferente al que dejó en mayo.
La dirigencia manuda vuelve a recurrir a un viejo conocido para intentar enderezar el rumbo deportivo después de una etapa en la que el proyecto encabezado por Ismael Rescalvo no terminó de convencer.
Ramírez firmó por lo que resta del presente torneo y tendrá una opción de ampliación para el Clausura 2027.
La propia institución confirmó su regreso mediante un comunicado en el que destacó el conocimiento que tiene el entrenador sobre el club, el plantel y la responsabilidad que implica asumir nuevamente el cargo.
“Inicia esta nueva etapa en un momento importante para la institución, con pleno conocimiento de la realidad deportiva y del club, del plantel y de la responsabilidad que representa asumir la conducción de LDA”, informó Alajuelense.
El regreso del Macho llega después de una apuesta que no tuvo el desenlace esperado.
Tras la salida de Ramírez, la dirigencia de Alajuelense y el gerente deportivo Carlos Vela contrataron al español Ismael Rescalvo, quien llegó con la tarea de conducir una nueva etapa.
Sin embargo, los resultados no acompañaron el proceso y Rescalvo terminó dejando el puesto.
La salida del español obligó nuevamente a la Liga a buscar una solución para su banquillo.
Mientras se concretaba el regreso de Ramírez, Bryan Ruiz asumió como técnico interino y estuvo al frente del equipo en los compromisos ante Marathón de Honduras, por la Copa Centroamericana, y posteriormente frente a Inter San Carlos.
Ahora, esa etapa llega a su fin.
Ramírez vuelve a un vestuario que conoce, a una institución donde ya levantó títulos y a un entorno donde la exigencia será inmediata.
Pero esta vez tendrá un desafío adicional: retomar un proyecto que dejó hace apenas unos meses y darle una nueva dirección después de los movimientos que sufrió el equipo durante este periodo.
La confianza de la dirigencia está nuevamente puesta en él.
La silla vuelve a ser suya. Ahora comienza otra historia, con una pregunta que solamente el tiempo y los resultados podrán responder: ¿hasta dónde llegará esta nueva etapa del Macho al frente de la Liga?