
La Selección Nacional consiguió en Managua una victoria que necesitaba como agua, pero el panorama sigue siendo incómodo.
Costa Rica ya está eliminada de la siguiente fase de la Liga de Naciones de Concacaf. Sin embargo, todavía tiene algo importante por defender: su permanencia en la Liga A del torneo.
Y ahora viene Haití.
Los caribeños visitarán este domingo el estadio Ricardo Saprissa a las 6 p. m., en plena pelea por el primer lugar del grupo. Del otro lado estará una Tricolor que llega con la confianza de haber terminado con una racha de ocho partidos sin ganar, pero todavía cargando con una estadística que preocupa.
En sus últimos 15 partidos, Costa Rica apenas ha conseguido dos victorias.
Y si hay un rival que últimamente se le ha complicado especialmente, ese es Haití.
En los últimos tres enfrentamientos entre ambas selecciones, Costa Rica registra dos derrotas y un empate, una secuencia que explica por qué Bryan Ruiz considera fundamental el respaldo de la afición.
“Ojalá podamos llenar el estadio Ricardo Saprissa, tenemos un partido muy fuerte contra una gran selección. Tenemos que intentar recuperarnos bien, armar un buen partido”, manifestó el técnico interino.
El triunfo ante Nicaragua permitió respirar a la Tricolor, pero no resolvió todos sus problemas.
Ahora el desafío será trasladar esa reacción al césped de Tibás frente a un Haití que llegará con objetivos mucho más ambiciosos y que todavía pelea por terminar en lo más alto del grupo.
Una noche para cambiar la historia
Ruiz y sus jugadores ya trabajan pensando en ese compromiso.
El entrenador sabe que el ambiente puede jugar un papel importante y por eso pidió a los aficionados hacerse presentes en La Cueva.
La Sele no pelea por avanzar a la siguiente ronda, pero sí tiene una batalla pendiente por su futuro inmediato en la Liga de Naciones.
Después de ocho partidos sin ganar, Nicaragua significó un respiro.
Haití será la prueba para saber si realmente comenzó una reacción o si aquella victoria solamente fue una pausa en medio de una tormenta que todavía no termina.
