
La ilusión de ver a Bryan Ruiz al frente de la Selección Nacional rumbo al Mundial de 2030 sigue en el aire.
Aunque el excapitán de Costa Rica ya manifestó su disposición para continuar en el banquillo, la Federación Costarricense de Fútbol todavía no toma una decisión definitiva sobre su nombramiento como seleccionador permanente.
El presidente federativo, Osael Maroto, fue claro al referirse al futuro del entrenador: todavía existen detalles contractuales que deben resolverse antes de formalizar cualquier acuerdo.
La declaración introduce un elemento de incertidumbre en un tema que parecía avanzar hacia la continuidad de Ruiz, especialmente después de los resultados obtenidos en sus primeros compromisos como técnico interino.
Maroto pone freno a la decisión
La posibilidad de que Ruiz permanezca al frente de la Tricolor ha despertado expectativas entre los aficionados, pero Maroto dejó claro que la respuesta favorable del exjugador no significa que ya exista un nombramiento oficial.
El jerarca también respondió a los cuestionamientos sobre la posibilidad de apostar por un entrenador costarricense después de varios años sin un técnico nacional al mando de la Selección Mayor.
Según explicó, la nacionalidad no es el factor determinante para escoger al responsable del banquillo. La Federación analiza aspectos como la trayectoria, la preparación y el currículum de los candidatos.
En el caso de Ruiz, todavía quedan asuntos por resolver. La dirigencia deberá valorar las condiciones necesarias para convertir su interinato en un nombramiento permanente.
Maroto adelantó que la decisión podría anunciarse durante las próximas semanas, aunque por ahora no existe una confirmación definitiva sobre quién encabezará el proceso.
Dos victorias que alimentaron la expectativa
Ruiz asumió de manera interina después de la salida del argentino Fernando Batista y respondió con dos triunfos ante Nicaragua y Haití, por la Liga de Naciones de Concacaf.
Esos resultados fortalecieron su candidatura y alimentaron la expectativa de que la Federación le entregue las riendas del equipo para comenzar el camino hacia la Copa del Mundo de 2030.
Su condición de excapitán, el conocimiento del entorno de la Selección y la respuesta del equipo durante esos encuentros forman parte del escenario que deberá valorar el Comité Ejecutivo.
Sin embargo, dos victorias no resuelven por sí solas las negociaciones ni garantizan que el acuerdo llegue a buen puerto.
La decisión que mantiene en vilo a La Sele
La última palabra corresponde al Comité Ejecutivo de la Federación, que deberá definir las condiciones deportivas, administrativas y contractuales antes de oficializar el nombramiento.
Mientras tanto, Ruiz permanece como una de las principales opciones, pero su continuidad no está asegurada.
La pregunta que comienza a tomar fuerza es si la Federación terminará respaldando al exvolante para liderar un nuevo proceso o si todavía contempla otras alternativas para el banquillo nacional.
La respuesta marcará mucho más que el nombre del próximo entrenador: también definirá cuándo comenzará a tomar forma el proyecto con el que Costa Rica buscará regresar a una Copa del Mundo en 2030.