
Definitivamente, nadie como Alajuelense en la Copa Centroamericana.
El tricampeón volvió a demostrar que este torneo parece conocerlo de memoria y sacó un valioso empate 2-2 ante Marathón en Honduras, en la ida de los cuartos de final.
La Liga tiene una relación especial con esta competencia.
Su tricampeonato le otorga un estatus diferente a nivel internacional y, una vez más, el equipo rojinegro encontró la manera de hacerse respetar cuando más lo necesitaba.
Y esta vez lo hizo cuando parecía tener la serie cuesta arriba.
Zaldívar apareció cuando más lo necesitaban
Al minuto 85, cuando Alajuelense perdía 2-1 y Marathón presionaba en busca del tercer tanto, apareció uno de los futbolistas que más cuestionamientos ha recibido en las últimas semanas.
Ángel Zaldívar.
El mexicano encontró un pase rastrero en el centro del área pequeña y no perdonó.
Definió con precisión para colocar el 2-2 y devolverle la vida a un equipo que había sufrido buena parte del compromiso.
El festejo rojinegro fue enorme.
El gol llegó en un momento especialmente importante para Alajuelense, después de días complicados en los que las críticas han apuntado hacia la dirigencia, la gerencia deportiva y también los propios futbolistas.
Zaldívar, uno de los señalados, terminó siendo precisamente quien apareció para rescatar a la Liga.
La Liga golpeó primero
Los manudos comenzaron el partido de la mejor manera posible.
Apenas al minuto 2, Anthony Hernández encontró una oportunidad para definir y puso el 0-1.
El tanto provocó una sonrisa inmediata entre los rojinegros, que necesitaban comenzar la serie con personalidad en territorio hondureño.
Pero después del golpe inicial, el partido comenzó a cambiar.
Alajuelense retrocedió demasiado y Marathón tomó el control territorial del encuentro.
Parte de ese repliegue obedeció al poderío del conjunto hondureño, pero también al planteamiento inicial de Ismael Rescalvo, quien apostó por mantener el orden defensivo y proteger la ventaja.
Marathón reaccionó y le dio vuelta
El empate llegó al minuto 10.
Yairo Moreno ejecutó un tiro libre espectacular y colocó el balón fuera del alcance de Washington Ortega, quien pese a lanzarse hacia su ángulo no pudo evitar el golazo del colombiano.
El 1-1 cambió por completo el escenario.
Durante el resto de la primera mitad, Marathón fue mucho más protagonista y convirtió el partido en un monólogo.
Alajuelense tuvo dificultades para recuperar el control y terminó refugiándose demasiado cerca de su propia portería.
El descanso llegó con el empate, pero las sensaciones favorecían claramente al conjunto local.
Y apenas comenzó el segundo tiempo, llegó el golpe que parecía poner contra las cuerdas a los manudos.
El segundo golpe hondureño
Al minuto 50, Damin Ramírez apareció dentro del área y conectó de cabeza para marcar el 2-1.
Marathón encontró así la remontada y comenzó a mirar con mayor ambición hacia el tercer gol.
Los hondureños buscaron ampliar la diferencia, mientras Alajuelense trataba de mantenerse con vida en una noche complicada.
Pero el tricampeón no renunció.
La Liga resistió, encontró espacios y esperó su momento.
Y ese momento llegó al 85’.
Zaldívar apareció en el lugar indicado para rescatar el empate y cambiar por completo la lectura de una noche que parecía encaminada a una derrota rojinegra.
El 2-2 no resuelve nada todavía, pero le permite a Alajuelense regresar a Costa Rica con una serie completamente abierta.
Ahora el tricampeón tendrá la oportunidad de cerrar en casa una eliminatoria en la que volvió a demostrar que, cuando aparece la Copa Centroamericana, la historia pesa y la Liga parece jugar con otra camiseta.
Y la gran pregunta queda servida para el partido de vuelta: ¿será suficiente esa estirpe internacional para volver a colocar a Alajuelense entre los cuatro mejores del torneo?
