
El Saprissa sigue ganando y Hernán Medford parece tener claro que todavía hay mucho por corregir.
La victoria 2-1 sobre Cartaginés permitió al conjunto morado mantener su paso perfecto y alcanzar siete triunfos consecutivos en el arranque de la temporada.
Sin embargo, lejos de conformarse con los números, Medford volvió a poner la exigencia por encima de cualquier celebración.
“Fue un bonito partido, con cinco goles, el equipo estuvo bien. Cuando ganamos le exijo más a los jugadores”, manifestó el estratega.
Siete victorias y todavía exige más
Medford reconoció que Cartaginés logró complicarle el partido al Saprissa, pero destacó la capacidad de sus jugadores para responder cuando el encuentro se puso cuesta arriba.
“Nos hicieron dos goles, pero al final logramos sacar los tres puntos. Estoy muy contento con los muchachos”, afirmó.
Para el entrenador, la buena racha tampoco nació de la noche a la mañana.
El técnico rechazó la idea de que el equipo simplemente haya tenido una buena semana de trabajo.
“No es que hicimos una buena semana, son más de 20 días que venimos haciendo las cosas bien”, explicó.
Los resultados respaldan su argumento: siete partidos, siete victorias y un Saprissa que continúa marcando el ritmo desde el inicio de la campaña.
El mensaje que Medford quiere mantener dentro del camerino
Pero hay un aspecto que parece tener todavía más satisfecho al técnico que la propia cantidad de triunfos.
Medford destacó la ausencia de individualismos dentro del vestuario y aseguró que esa es una de las claves del buen momento.
“Lo que más me gusta del equipo es el conjunto, aquí no hay individualismo, eso aquí no lo permito. Acá mete un gol uno, mete gol otro”, señaló.
Para el entrenador, la competencia interna también resulta fundamental.
Con una plantilla de 25 jugadores, todos deberán entender que no siempre tendrán minutos y que las decisiones del cuerpo técnico forman parte del funcionamiento colectivo.
“Enójense con ustedes mismos”
Medford fue especialmente directo al hablar de aquellos futbolistas que pueden quedar fuera de la alineación.
“Cuando no los pongo a jugar, enójense con ellos mismos, no conmigo, porque aquí el que me hace caritas lo mando para la casa”, advirtió.
El mensaje deja claro el estilo que pretende imponer en el camerino morado: competencia, disciplina y cero espacio para los egos.
Por ahora, esa fórmula está dando resultados.
El Saprissa sigue perfecto y acumula siete victorias en fila. Pero Medford parece tener claro que el verdadero reto comenzará cuando lleguen los momentos en los que ganar ya no sea suficiente y el equipo tenga que demostrar si puede sostener este ritmo hasta las etapas decisivas de la temporada.