
Jafet Soto vuelve a escena en el banquillo del Club Sport Herediano. En un momento complicado para el conjunto florense, el dirigente asumió la dirección técnica tras la salida de Paulo César Wanchope y dejó abierta la posibilidad de permanecer en el cargo más allá de los próximos partidos.
Este martes, Soto atendió a la prensa y evitó confirmar si su regreso será únicamente temporal o si se mantendrá al frente del equipo durante el resto del Apertura 2026.
“No puedo confirmar nada, depende de muchas cosas. Ahorita estoy yo y veremos cuánto tiempo. No veo problemas de seguir, pero hay que organizar todas las cosas que he venido haciendo administrativamente del club”, explicó.
Sus palabras dejan una interrogante importante para el futuro inmediato del Herediano. Soto no descarta continuar en el banquillo, pero también reconoce que debe resolver cómo distribuir las funciones administrativas que ha desempeñado dentro de la institución.
Herediano no tiene tiempo para esperar
El regreso de Soto ocurre en medio de una crisis deportiva que tiene al Team contra las cuerdas.
Los rojiamarillos ocupan el penúltimo lugar del Apertura 2026, con apenas siete puntos, y necesitan una reacción que les permita acercarse a los puestos de clasificación.
El primer examen será de máxima exigencia: este miércoles visitarán a Liga Deportiva Alajuelense en el estadio Alejandro Morera Soto, en un compromiso correspondiente a la fecha 11 del campeonato.
Para Soto, sin embargo, la prioridad no está en hacer cálculos sobre la tabla ni en proyectar lo que podría ocurrir dentro de varias jornadas.
“Me interesa el presente. El presente es mañana contra Alajuelense”, afirmó.
El mensaje apunta a una consigna inmediata: concentrarse en el próximo partido antes de pensar en la posibilidad de recuperar terreno y meterse nuevamente en la pelea por la clasificación.
La fórmula de Jafet para levantar al Team
Soto también adelantó qué características espera recuperar en el funcionamiento del Herediano durante esta nueva etapa.
El técnico quiere un equipo competitivo, capaz de sostenerse desde el orden y de complicar a sus rivales mediante la intensidad y la disciplina táctica.
“Equipos aguerridos, fuertes, disciplinados tácticamente, y a eso le vamos a apostar nosotros”, manifestó.
La declaración marca una línea de trabajo para un conjunto que necesita algo más que un cambio en el banquillo: debe transformar sus resultados y encontrar regularidad en un torneo que ya entra en una fase importante.
La dificultad está en que el margen de error se reduce con cada jornada y el calendario no ofrece demasiado espacio para reconstruir la confianza.
¿Un regreso temporal o una nueva etapa en el banquillo?
La gran incógnita sigue siendo cuánto tiempo permanecerá Soto al mando del equipo.
Su disposición a continuar abre esa posibilidad, aunque el propio dirigente dejó claro que su futuro dependerá de varios factores, entre ellos la reorganización de sus responsabilidades administrativas.
Mientras la institución define cómo manejará esa situación, el Herediano necesita respuestas dentro de la cancha.
El duelo ante Alajuelense será la primera prueba de esta nueva etapa y una oportunidad para medir si el cambio en el banquillo puede convertirse en el punto de partida de una reacción.
Por ahora, Soto no ofrece plazos ni garantías sobre su continuidad. Su mensaje es otro: el presente tiene nombre y apellido, y la primera urgencia del Team está en el Morera Soto.