Kurt Morsink lanza una fuerte advertencia sobre los jóvenes ticos: “Entre más se quedan, más se arruinan”

El fútbol costarricense tiene un problema que va mucho más allá de encontrar nuevos talentos.

Para Kurt Morsink, uno de los agentes con mayor presencia alrededor de los futbolistas costarricenses en el extranjero, el verdadero desafío está en lograr que esos jóvenes salgan a tiempo.

Morsink conversó en Teletica Deportes Radio sobre la actualidad de sus representados y aprovechó para plantear una crítica directa al proceso de formación y desarrollo que siguen muchos jugadores en Costa Rica.

Su conclusión fue contundente.

A su criterio, que un futbolista abandone el campeonato nacional a los 20 años no significa que esté dando el salto demasiado pronto.

Todo lo contrario.

Un jugador que se vaya a los 20 años no es muy temprano, en Costa Rica entre más se quedan, más se arruinan”, afirmó.

Morsink pone dos ejemplos sobre la mesa

Para explicar su posición, el representante mencionó los casos de Manfred Ugalde y Jeyland Mitchell.

Ambos futbolistas abandonaron Costa Rica antes de cumplir los 20 años y terminaron desarrollando sus carreras en el extranjero.

“Cuando hablamos de Manfred y Jeyland se fueron antes de los 20 años”, señaló.

Morsink considera que estos jugadores pudieron evitar parte de los riesgos que, según su análisis, representa permanecer demasiado tiempo en el campeonato nacional.

Su argumento generó una comparación directa con el nivel de competencia que encuentran los futbolistas cuando llegan a Europa.

“Aquí entre más se queden, más mala es la liga”, manifestó.

Y luego fue todavía más específico.

“No es lo mismo jugar contra Pérez Zeledón o Guadalupe en una sintética, con todo respeto, que estar en Europa”, añadió.

La frase abre nuevamente un debate que durante años ha acompañado al fútbol nacional: ¿están saliendo demasiado tarde los talentos costarricenses?

El fútbol cambió

Morsink también reconoció que entiende la posición de quienes defienden un proceso diferente.

Durante generaciones, muchos futbolistas costarricenses necesitaron disputar una Copa del Mundo o consolidarse durante varios años en Primera División antes de conseguir una oportunidad internacional.

Pero, según el agente, ese modelo ya no corresponde necesariamente a la realidad actual.

“El fútbol se ha modernizado”, sostuvo.

Hoy los grandes clubes buscan talentos cada vez más jóvenes y el desarrollo de un futbolista puede darse en academias, ligas y estructuras competitivas que están muy lejos de Costa Rica.

Por eso, esperar hasta los 22 o 23 años para buscar una oportunidad internacional puede significar perder un tiempo valioso.

El reloj comienza a correr desde los 17

Morsink fue todavía más contundente al hablar de las edades que considera determinantes.

“Si los jugadores nuestros no juegan de 17, 18 o 19 años y con 20 años no han salido es complicadísimo que jueguen Champions League”, explicó.

El agente incluso planteó un escenario que, a su criterio, cada vez resulta más difícil.

Un futbolista costarricense que debute tarde en Primera División, salga del país a los 22 años y pretenda llegar a la Champions League pocos años después tendrá un camino mucho más complicado.

“En 2026 no es que un jugador de Costa Rica con 22 años va a salir a Países Bajos, dar ese paso, romperla por dos años y a los 25 jugar Champions”, argumentó.

Su punto central es que la preparación para competir al máximo nivel debe comenzar mucho antes.

“Si un jugador en Costa Rica a los 18, 19 años no tiene 30 partidos en Primera es muy complicado que tenga una carrera afuera”, afirmó.

La salida no debería significar un regreso

Morsink también puso el foco en otro aspecto.

Para él, si un joven sale del país bien preparado, no necesariamente debería tener que regresar al fútbol costarricense para continuar su carrera.

La clave estaría en que el jugador abandone Costa Rica con las herramientas necesarias para competir.

No se trata simplemente de vender jóvenes al extranjero.

Se trata de prepararlos para que puedan quedarse.

Ese es precisamente uno de los grandes retos que enfrenta el fútbol nacional.

Costa Rica continúa produciendo futbolistas con talento, pero la discusión está en cuándo deben dar el salto y qué tan preparados llegan cuando finalmente lo hacen.

Las declaraciones de Morsink ponen nuevamente esa discusión sobre la mesa.

¿Es mejor proteger al joven y esperar a que se consolide en Costa Rica o enviarlo temprano a un entorno mucho más competitivo?

Para el agente, la respuesta parece estar clara.

El fútbol mundial ya no espera.

Y Costa Rica tampoco debería hacerlo.

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