
Hernán Medford volvió a demostrar que los clásicos parecen estar hechos para él.
El técnico del Deportivo Saprissa dirigió una nueva edición del duelo ante Liga Deportiva Alajuelense y salió nuevamente con una sonrisa, después del triunfo 0-2 conseguido en el Estadio Alejandro Morera Soto.
La victoria no solo le permitió al Monstruo romper una sequía de tres años sin ganar en la casa rojinegra.
También engrosó una estadística que habla por sí sola sobre el rendimiento de Medford en este tipo de partidos.
En total, el estratega ha dirigido 19 clásicos frente a Alajuelense y únicamente ha sufrido dos derrotas.
Eso significa que en 17 de esos 19 enfrentamientos consiguió evitar la derrota, una cifra particularmente llamativa tomando en cuenta la exigencia y la presión que rodean cada duelo entre morados y manudos.
El último capítulo llegó en una noche que terminó siendo completamente morada.
Orlando Sinclair abrió el marcador y Sebastián Acuña se encargó de colocar el 0-2, mientras Saprissa aprovechaba sus oportunidades y castigaba los errores de un Alajuelense que terminó jugando con diez hombres tras la expulsión de Kian Macdonald.
Para Medford, además, el escenario tenía un ingrediente especial.

El Morera Soto había sido territorio complicado para Saprissa durante los últimos años. La última victoria morada en ese estadio se había producido en 2023.
Tres años después, el conjunto tibaseño volvió a celebrar en la casa de su máximo rival.
Y lo hizo bajo la dirección de un entrenador que históricamente ha sabido jugar este tipo de encuentros.
Mientras Saprissa festejaba, en las gradas rojinegras aparecía otro mensaje que refleja el momento que vive Alajuelense.
El “¡Fuera Rescalvo!” volvió a escucharse con fuerza durante el partido, aumentando la presión sobre el técnico español después de una derrota que deja mucho más que tres puntos en juego.
Medford, por el contrario, volvió a salir fortalecido de un clásico.
Sus números hablan de una tendencia que se ha repetido durante años: cuando el calendario marca Alajuelense, el técnico morado suele encontrar la manera de competir y, muchas veces, de ganar.
Ahora, con el clásico ya en el pasado y una estadística que sigue creciendo, la atención estará puesta en cuánto podrá extender Medford ese dominio en los próximos enfrentamientos ante el archirrival.
