
Alajuelense decidió no buscar inmediatamente una solución fuera de la institución.
Tras la salida de Ismael Rescalvo, la dirigencia rojinegra apostó por tres hombres que conocen profundamente la casa: Bryan Ruiz, Javier Delgado y Wilmer López.
El trío asumirá de manera interina un equipo que llega a este cambio en un momento particularmente complejo y con poco margen para acomodarse.
El reto será inmediato.
La Liga debe afrontar un partido por la Copa Centroamericana de Concacaf y posteriormente otro compromiso correspondiente al Torneo de Apertura 2026.
Y ambos tendrán un ingrediente que podría jugar a favor de los rojinegros: el Estadio Alejandro Morera Soto.
Para el analista y exjugador Pablo Izaguirre, la situación en la que reciben al equipo es complicada, pero ni mucho menos imposible de resolver.
“Sabemos que agarran en una situación compleja para la institución. Pero no es nada que sea imposible, que no se pueda sacar. La Liga, para mí, tiene todo para salir adelante contra Marathón y después también el próximo fin de semana contra Inter San Carlos”, explicó Izaguirre.
El analista considera que jugar ambos encuentros en casa puede convertirse en un factor determinante para este nuevo cuerpo técnico.
“Van a ser en el Morera Soto”, destacó Izaguirre.
Y ahí puede aparecer uno de los grandes aliados de Ruiz, Delgado y López: el entorno rojinegro.
La presión será alta, pero también tendrán el respaldo de una afición que conoce perfectamente la trayectoria de quienes ahora estarán al frente del equipo.
Tres hombres que conocen la casa
Para Izaguirre, uno de los principales argumentos que tiene este cuerpo técnico interino es precisamente el conocimiento que existe dentro del grupo.
No llegan tres desconocidos a intentar descifrar cómo funciona Alajuelense.
Por el contrario, los tres han estado vinculados directamente con diferentes áreas del proyecto rojinegro.
“Javier ya estaba en el cuerpo técnico anterior. Bryan está trabajando en la institución en liga menor y Wilmer está con el equipo femenino, entonces ellos tres están bien involucrados en lo que es el proyecto del CAR, en lo que es el conocimiento pleno del equipo”, explicó.
Ese conocimiento podría ser determinante en una transición que tendrá que hacerse a toda velocidad.
Delgado ya conoce el funcionamiento del primer equipo y anteriormente ha ocupado el banquillo rojinegro.
Ruiz, por su parte, conoce desde adentro la estructura de la institución y el trabajo que se desarrolla en las divisiones menores.
Mientras que Wilmer López mantiene una relación histórica con la institución y actualmente trabaja con el equipo femenino.
Los tres, además, representan diferentes generaciones de una misma historia.
Y ahora tendrán que convertir ese conocimiento en resultados.
Dos partidos para cambiar el rumbo
El escenario no permite demasiado tiempo para experimentar.
Alajuelense tendrá que competir prácticamente de inmediato por objetivos importantes y lo hará con un cuerpo técnico interino que tendrá que recuperar confianza, ordenar al grupo y, sobre todo, conseguir resultados.
El primer examen será en la Copa Centroamericana ante Marathón.
Después llegará el compromiso frente a Inter San Carlos por el Apertura 2026.
Dos partidos.
Dos oportunidades.
Y un mismo escenario: el Morera Soto.
La gran pregunta ahora es si la apuesta por tres hombres de la casa será únicamente un puente mientras la dirigencia encuentra al nuevo entrenador o si los resultados pueden abrir una puerta que, hasta hace pocos días, parecía completamente cerrada.
Porque Bryan Ruiz, Javier Delgado y Wilmer López llegan de manera interina.
Pero en Alajuelense saben que en el fútbol, especialmente cuando se gana, lo temporal puede comenzar a convertirse en algo mucho más serio.